Chilpancingo de los Bravo, 21 de agosto 2024.-En el Juzgado para Adolescentes de la capital del estado de Guerrero inició este martes el primer juicio oral relacionado con el trágico caso de Camila, una niña de ocho años que secuestraron y asesinaron en marzo pasado en la ciudad de Taxco.
El juicio oral comenzó a las 9 de la mañana y se extendió hasta las 13 horas, realizándose a puerta cerrada.
Solo se permitió el ingreso de la madre de Camila, Margarita Ortega Díaz, quien es figura central en la lucha por justicia en este caso.
Durante el juicio, estuvo presente el presunto implicado, Juan Alfredo N, a quien vincularon a proceso el pasado 6 de abril.
Presunto implicado ya es mayor de edad
Juan Alfredo N, que tenía 17 años cuando lo detuvieron el 30 de marzo, cumplió recientemente 18 años, lo que motivó a la familia de Camila a solicitar un cambio en la pena que se le imponga.
Margarita Ortega insiste en que los responsables del asesinato de su hija deben castigarse con la máxima severidad que permita la ley.
El caso genera gran controversia debido a los eventos que siguieron a la detención de Juan Alfredo N y su hermano Axel Alejandro N, de 21 años, a quienes los habitantes de Taxco golpearon antes de ser resguardados por la policía.
Durante esa misma agresión, la multitud linchó a su madre, Ana Rosa N, un acto que añade un nivel adicional de complejidad y tensión al caso.
La mamá de Camila exige justicia para su hija
A la salida de la audiencia, Margarita Ortega hizo breves declaraciones en las que reafirmó su deseo de justicia para su hija, subrayando que continuará luchando para que los responsables paguen por el asesinato de Camila.
Por su parte, Erika Ortega, tía de la niña, mencionó que la familia vive con temor en Taxco debido a los ataques y amenazas que reciben en redes sociales desde el linchamiento de Ana Rosa N.
A pesar del temor y de las difíciles circunstancias que enfrentan, la familia de Camila rechaza la oferta del gobierno del estado para mudarse a otra ciudad.
Argumentan que no son culpables de nada y que, como víctimas de un secuestro y un asesinato, no deberían verse obligados a abandonar su hogar.
Erika Ortega también expresó su frustración con las autoridades, acusándolas de no actuar a tiempo para evitar el linchamiento de Ana Rosa N.
Según la familia, la madre de Camila intentó disuadir a la multitud, pero la falta de una respuesta oportuna por parte de la policía contribuyó a que la tragedia se desarrollara de la manera en que lo hizo.
El juicio continuará en los próximos días, mientras la familia de Camila sigue exigiendo justicia y enfrentando los retos de vivir en una comunidad marcada por la violencia y el dolor.







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