La capilla de los exorcismos en Querétaro: el misterioso templo donde la Iglesia enfrenta al demonio

En Querétaro existe una capilla consagrada para realizar exorcismos. Su historia, los testimonios de visitantes y las ceremonias religiosas que alberga alimentan el misterio durante octubre.

Querétaro, Qro. – En un rincón del municipio de Colón, detrás de los muros de uno de los santuarios religiosos más importantes de Querétaro, existe una pequeña capilla cuya historia parece extraída de una película de terror. No hay grandes advertencias en su entrada ni una arquitectura especialmente tenebrosa. Sin embargo, su propósito resulta inquietante para quienes conocen los rituales de la Iglesia católica: es un espacio acondicionado para realizar exorcismos, ceremonias destinadas a liberar a personas que, según las creencias religiosas, podrían encontrarse bajo la influencia de fuerzas demoníacas.

Se trata de la Capilla de las Benditas Ánimas del Purgatorio, popularmente conocida como la Capilla de los Exorcismos, un recinto ubicado dentro del complejo de la Basílica de Nuestra Señora de los Dolores de Soriano. Su existencia ha despertado la curiosidad de creyentes, visitantes y aficionados a los fenómenos paranormales, especialmente durante octubre, cuando las historias relacionadas con espíritus, apariciones y manifestaciones sobrenaturales adquieren mayor popularidad.

A diferencia de muchos sitios considerados embrujados, cuya fama depende exclusivamente de leyendas transmitidas entre generaciones, esta capilla tiene una particularidad: fue consagrada oficialmente para permitir la celebración de rituales de liberación espiritual y exorcismos. Aunque la existencia del recinto está documentada, las supuestas posesiones demoníacas y sus manifestaciones pertenecen al ámbito de la creencia religiosa, sin pruebas científicas que confirmen su origen sobrenatural.

Un templo destinado para combatir al maligno con exorcismos

La capilla fue bendecida el 7 de febrero de 2010 durante el episcopado de Mario de Gasperín Gasperín, quien encabezó la Diócesis de Querétaro durante más de dos décadas. Su construcción estuvo vinculada con el sacerdote Juan Manuel Pérez Romero y respondió a la intención de contar con un espacio dedicado a la oración por las almas del purgatorio y a determinados ritos de liberación espiritual.

El recinto no es particularmente grande. Para llegar hasta él es necesario recorrer una zona posterior de la Basílica de Soriano, atravesar pasillos, descender escaleras y cruzar un jardín. Este recorrido, alejado de las áreas principales del santuario, contribuye a la atmósfera de reserva que rodea al edificio.

En su interior destacan las representaciones de los arcángeles, los vitrales con imágenes relacionadas con el purgatorio y un altar sencillo. La decoración contrasta con las imágenes populares de los exorcismos, generalmente asociadas con habitaciones oscuras, símbolos aterradores y acontecimientos violentos.

Sin embargo, es precisamente la aparente tranquilidad del lugar lo que ha despertado la imaginación de sus visitantes. Detrás de aquellos muros se han llevado a cabo ceremonias que, dentro de la tradición católica, representan una confrontación espiritual contra aquello que la Iglesia identifica como el mal.

Gritos, presencias y testimonios: las historias que rodean a la capilla de Querétaro

Con el paso de los años, el lugar comenzó a ganar notoriedad en redes sociales, donde visitantes han compartido recorridos y descripciones sobre la sensación que experimentan al aproximarse al recinto.

Algunas versiones difundidas por usuarios de internet y retomadas por medios locales mencionan supuestos gritos provenientes de sus alrededores, además de sensaciones de incomodidad y una atmósfera que ciertos visitantes consideran especialmente pesada.

En octubre de 2024, TV Azteca Querétaro recogió el testimonio difundido por una creadora de contenido que visitó la capilla y habló de la impresión que le produjo el sitio. La publicación también mencionó relatos atribuidos a habitantes de la zona sobre sonidos y presuntas manifestaciones inexplicables.

No obstante, estas narraciones no cuentan con evidencia independiente que permita establecer que los sonidos descritos correspondan a ceremonias religiosas o fenómenos sobrenaturales. Su importancia reside principalmente en la manera en que han construido la reputación misteriosa del lugar.

La imagen de una capilla silenciosa, apartada de los espacios concurridos de la basílica y vinculada con rituales poco habituales, ha resultado suficiente para alimentar historias que adquieren nueva popularidad cada temporada de Halloween.

¿Cómo se realiza un exorcismo y quién puede autorizarlo?

Aunque el cine ha popularizado escenas de personas que levitan, hablan lenguas desconocidas o manifiestan una fuerza aparentemente sobrehumana, los procedimientos religiosos reales son considerablemente más reservados.

De acuerdo con la doctrina católica, el exorcismo mayor es una ceremonia en la que un sacerdote autorizado solicita, mediante oraciones específicas, la liberación de una persona considerada víctima de una presunta posesión demoníaca. Este procedimiento no puede realizarlo cualquier sacerdote por iniciativa propia, pues requiere autorización expresa de la autoridad eclesiástica competente.

La Iglesia también establece que, antes de considerar una posible posesión, deben examinarse otras explicaciones para los comportamientos o experiencias de la persona, especialmente aquellas relacionadas con condiciones médicas y de salud mental.

En julio de 2026, el vocero de la Diócesis de Querétaro, José Martín Lara Becerril, explicó que la institución mantiene mecanismos de preparación y atención para quienes solicitan este tipo de acompañamiento. También señaló que la diócesis recibe personas procedentes de distintas entidades del país.

Estas prácticas, aunque reconocidas dentro del catolicismo, no demuestran que las posesiones demoníacas sean fenómenos reales. Las experiencias que motivan una solicitud de exorcismo pueden tener explicaciones psicológicas, neurológicas o médicas, por lo que ninguna ceremonia religiosa debe sustituir la atención profesional necesaria.

Querétaro, un estado relacionado con los rituales de liberación espiritual

La fama de la Capilla de las Ánimas forma parte de una tradición religiosa más amplia. Durante años, la Diócesis de Querétaro ha sido identificada por la preparación de sacerdotes que ofrecen acompañamiento a personas que consideran estar experimentando perturbaciones espirituales.

Los antecedentes de esta actividad se remontan a décadas anteriores a la construcción de la capilla. En 2004, el entonces obispo Mario de Gasperín manifestó públicamente su preocupación por casos que, desde su interpretación religiosa, podrían estar relacionados con presuntas posesiones demoníacas.

Posteriormente, la existencia de espacios especializados y la formación de sacerdotes contribuyeron a que Querétaro adquiriera notoriedad entre los interesados en este tipo de prácticas.

En agosto de 2026, publicaciones regionales volvieron a destacar esta tradición, incluso utilizando expresiones como «capital mundial del exorcismo» para describir al estado. Sin embargo, se trata de una denominación popular y no de un reconocimiento oficial o una clasificación respaldada por estadísticas internacionales.

La atención que recibe la capilla también refleja el interés que sigue despertando el exorcismo en una sociedad donde las explicaciones religiosas conviven con la medicina, la psicología y las interpretaciones culturales de acontecimientos difíciles de comprender.

Octubre devuelve el misterio a la Capilla de las Ánimas

Durante octubre, cuando las celebraciones de Halloween y Día de Muertos despiertan la curiosidad por las historias relacionadas con la muerte y el mundo espiritual, la Capilla de los Exorcismos adquiere un atractivo particular dentro de los relatos de misterio de México.

Su historia reúne elementos que difícilmente pasan inadvertidos: un recinto religioso apartado, rituales realizados bajo autorización eclesiástica, símbolos relacionados con la vida después de la muerte y testimonios de visitantes que aseguran haber experimentado sensaciones extrañas.

Aun así, el sitio no debe confundirse con una atracción de terror. Se trata de un espacio de culto que forma parte de un santuario activo, por lo que cualquier visita debe respetar las disposiciones religiosas y las restricciones de acceso.

La Capilla de las Benditas Ánimas del Purgatorio recuerda que las historias más inquietantes no siempre nacen en edificios abandonados o cementerios antiguos. Algunas encuentran su origen en lugares que siguen cumpliendo una función dentro de la vida cotidiana de una comunidad.

Y aunque no existen pruebas que confirmen que detrás de sus puertas ocurran manifestaciones demoníacas, permanece un hecho singular: en pleno siglo XXI, dentro de un santuario mexicano, existe una capilla consagrada para celebrar ceremonias destinadas, según la fe católica, a enfrentar a una de las figuras más antiguas y temidas de su tradición religiosa.

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