Ciudad de México. – Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, uno de los principales protagonistas de la transformación del sistema político mexicano durante las últimas décadas del siglo XX, falleció este miércoles 28 de octubre a los 92 años, dejando una trayectoria marcada por la ruptura con el Partido Revolucionario Institucional (PRI), la creación de una nueva fuerza de oposición y su participación en tres elecciones presidenciales.
La noticia de su fallecimiento provocó reacciones de dirigentes políticos, funcionarios, académicos y representantes de diferentes partidos, quienes recordaron su participación en los movimientos que impulsaron la apertura electoral y el fortalecimiento de la competencia democrática en México.
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó públicamente el fallecimiento y expresó sus condolencias a la familia del ingeniero, a quien reconoció por su papel en la construcción de alternativas políticas frente al sistema de partido dominante.
Cárdenas fue candidato presidencial en 1988, 1994 y 2000, además de gobernador de Michoacán y primer jefe de Gobierno del entonces Distrito Federal elegido mediante votación ciudadana.
Hasta las primeras horas de este jueves, no se había dado a conocer oficialmente la causa de su muerte.
De la tradición cardenista a la ruptura con el PRI
Nacido el 1 de mayo de 1934, Cuauhtémoc Cárdenas fue hijo del expresidente Lázaro Cárdenas del Río, cuya administración, desarrollada entre 1934 y 1940, quedó asociada con la expropiación petrolera y diferentes transformaciones agrarias y sociales.
El ingeniero estudió en la Universidad Nacional Autónoma de México, donde se tituló en Ingeniería Civil, y participó en proyectos de infraestructura y planificación relacionados con el desarrollo regional.
Su trayectoria política comenzó dentro del PRI, organización en la que ocupó diferentes responsabilidades hasta llegar al Senado y posteriormente a la gubernatura de Michoacán, cargo que desempeñó entre 1980 y 1986.
Sin embargo, durante la segunda mitad de los años ochenta comenzó a cuestionar la concentración de decisiones dentro del partido y los mecanismos utilizados para elegir a sus candidatos.
Junto con Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez y otros integrantes de la organización impulsó la Corriente Democrática, un movimiento que buscaba modificar las prácticas internas del PRI.
Las diferencias con la dirigencia nacional terminaron por provocar su separación del partido en 1987 y abrieron el camino para la creación del Frente Democrático Nacional.

La elección de 1988 que marcó la historia política de México
La primera candidatura presidencial de Cuauhtémoc Cárdenas, en 1988, se convirtió en uno de los episodios más controvertidos de la historia electoral contemporánea del país.
Durante aquella elección enfrentó al candidato priista Carlos Salinas de Gortari, en un proceso marcado por denuncias de irregularidades y por la interrupción del sistema utilizado para comunicar los resultados.
Las autoridades electorales declararon ganador a Salinas, pero Cárdenas y sus seguidores cuestionaron la legitimidad del resultado y denunciaron un presunto fraude electoral.
La controversia motivó movilizaciones y contribuyó a fortalecer las exigencias de reformas que permitieran una mayor vigilancia ciudadana sobre las elecciones.
Aunque no existe una resolución histórica o judicial que establezca oficialmente a Cárdenas como ganador de aquellos comicios, la elección de 1988 se mantiene como un referente de las disputas que impulsaron cambios en las instituciones electorales mexicanas.
Un año después, en 1989, participó en la fundación del Partido de la Revolución Democrática (PRD), que reunió a diferentes corrientes de izquierda y sectores provenientes de otras organizaciones opositoras.
Cuauhtémoc Cárdenas: primer jefe de Gobierno elegido por los capitalinos
Cárdenas volvió a competir por la Presidencia de México en 1994, pero no consiguió la victoria electoral.
Tres años después protagonizó otro acontecimiento importante: ganó la elección de 1997 para convertirse en el primer jefe de Gobierno del Distrito Federal elegido directamente por los ciudadanos.
Hasta entonces, la conducción política de la capital había dependido de mecanismos de designación vinculados con el Ejecutivo federal.
Su victoria representó una transformación institucional y abrió una nueva etapa en el gobierno de Ciudad de México, que posteriormente estaría encabezado por otras figuras de izquierda.
En 2000 contendió por tercera ocasión a la Presidencia, durante una elección en la que Vicente Fox consiguió la victoria y terminó con más de siete décadas de gobiernos federales encabezados por el PRI.
A pesar de no haber llegado a la Presidencia, Cárdenas continuó participando en debates sobre soberanía energética, democracia, política económica y desarrollo nacional.

Su relación con Guerrero y el distanciamiento del PRD
La trayectoria de Cárdenas también estuvo relacionada con acontecimientos políticos de Guerrero, particularmente por su participación en el partido que gobernaba la entidad cuando ocurrió la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, en septiembre de 2014.
Las diferencias que acumuló con la dirigencia del PRD y la crisis que enfrentó la organización después de aquellos acontecimientos contribuyeron a su decisión de renunciar al partido en noviembre de ese año.
Desde entonces mantuvo una participación política independiente, incluso cuando diferentes integrantes de la izquierda mexicana comenzaron a concentrarse alrededor de Morena.
Su relación con Andrés Manuel López Obrador atravesó etapas de colaboración y desacuerdo, aunque ambos compartieron parte de sus trayectorias dentro de la oposición al régimen priista.
México recuerda a uno de los protagonistas de su apertura democrática
Después de conocerse su fallecimiento, dirigentes de diferentes corrientes políticas reconocieron el papel que desempeñó en la transformación de las instituciones mexicanas.
La presidenta Claudia Sheinbaum recordó especialmente la movilización política de 1988 y destacó la importancia de su participación en la vida democrática nacional.
Su trayectoria también estuvo marcada por debates y decisiones controvertidas, como corresponde a una figura que participó durante décadas en la competencia política y en la discusión sobre el rumbo del país.
Sin embargo, su papel en la organización de la oposición, la fundación del PRD y la elección democrática del gobierno capitalino forma parte de los acontecimientos que transformaron el sistema político mexicano.
Con su muerte, México despide a uno de los personajes que acompañaron el tránsito desde el predominio de un solo partido hacia un escenario de mayor competencia electoral.




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