Ciudad de México. – La Modalidad 40 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) volvió a colocarse en el centro de la discusión sobre el futuro del sistema de pensiones en México. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público reveló que este mecanismo representa actualmente el 14% del monto total que el Instituto destina al pago de pensiones, una proporción que ha aumentado con el paso de los años y que ahora forma parte de las preocupaciones financieras del Gobierno federal.
La información surgió durante la presentación de los resultados económicos y las finanzas públicas correspondientes al tercer trimestre de 2026, cuando la funcionaria Bertha Gómez Castro explicó que Hacienda ha identificado una participación creciente de este esquema en los recursos destinados a los pensionados. Las declaraciones ocurren después de que el Consejo Técnico del IMSS aprobara restricciones temporales para las nuevas incorporaciones a la Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio, nombre oficial de la Modalidad 40.
Aunque las autoridades federales han reiterado que el mecanismo no desaparecerá, las nuevas disposiciones modifican significativamente las condiciones bajo las cuales determinadas personas podían incrementar su salario de cotización antes de pensionarse. Esto ha generado dudas entre los trabajadores que planeaban utilizar la Modalidad 40 como parte de su estrategia para obtener mejores ingresos durante el retiro.
¿Qué significa que la Modalidad 40 represente el 14% del gasto en pensiones?
La cifra que presentó Hacienda corresponde a la proporción de los recursos utilizados para pagar pensiones vinculadas con este esquema, no al porcentaje de personas pensionadas que recurrieron a la Modalidad 40. Esta distinción resulta fundamental, porque el dato refleja el peso financiero de las prestaciones y no necesariamente la cantidad de beneficiarios dentro del universo de pensionados del IMSS.
De acuerdo con información publicada por La Jornada, el Instituto había estimado un costo anual superior a 762 mil millones de pesos para el pago de pensiones al cierre de 2025, sin considerar las provisionales. Al utilizar esa cantidad como referencia, el 14% equivaldría aproximadamente a 106 mil 680 millones de pesos. Sin embargo, esta cifra constituye un cálculo referencial a partir del gasto del año anterior y no una estimación oficial definitiva del costo correspondiente a 2026.
Por otra parte, información del IMSS difundida por El Financiero señala que alrededor de 798 mil personas reciben pensiones vinculadas con la Modalidad 40, con un pago promedio mensual de 25 mil 377 pesos. Estas cantidades permiten dimensionar la importancia económica del esquema, aunque no significan que todas las personas pensionadas reciban el mismo monto ni que todas hayan utilizado estrategias idénticas para calcular sus prestaciones.
El crecimiento de este gasto ha motivado que las autoridades revisen las condiciones de incorporación y su efecto sobre las finanzas institucionales. Para Hacienda, la preocupación no se limita al incremento de los recursos destinados al pago de pensiones, sino también a los mecanismos que algunas personas y empresas intermediarias habrían utilizado para elevar artificialmente los salarios de cotización durante los años previos al retiro.
Las nuevas restricciones cambian las condiciones para incorporarse
El pasado 21 de octubre, el Diario Oficial de la Federación publicó el acuerdo del Consejo Técnico del IMSS que establece medidas temporales para la Modalidad 40. Las disposiciones entraron en vigor el jueves 22 de octubre y modificaron principalmente la manera en que las personas pueden seleccionar su salario base de cotización al solicitar su incorporación al esquema.
Anteriormente, bajo las reglas generales del mecanismo, las personas podían elegir un salario de cotización superior al que tenían registrado al concluir su última relación laboral, con un límite máximo de 25 Unidades de Medida y Actualización. Esta posibilidad resultaba especialmente atractiva para trabajadores del régimen de la Ley de 1973, porque el promedio salarial de las últimas semanas cotizadas participa en el cálculo de sus pensiones.
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Con las nuevas disposiciones, quienes soliciten su incorporación deberán tomar como referencia el último salario base registrado ante el IMSS al momento de su baja laboral. El acuerdo permite aumentarlo únicamente hasta el importe equivalente a una UMA adicional, respetando el límite mínimo establecido en la propia disposición. En consecuencia, desaparece temporalmente la posibilidad de seleccionar libremente un salario considerablemente más elevado dentro del tope general que anteriormente permitía el esquema.
Otra modificación importante se relaciona con la fecha de inicio del aseguramiento. Los nuevos periodos deberán comenzar a partir de la presentación de la solicitud, sin retroactividad. Además, el Instituto estableció que las inscripciones se realizarán exclusivamente mediante mecanismos digitales que permitan verificar la información y mantener un registro de las operaciones.
El IMSS también determinó que las personas incorporadas como trabajadoras independientes bajo el artículo 13, fracción I, de la Ley del Seguro Social no podrán contratar simultáneamente la Modalidad 40. Esta medida busca diferenciar ambos esquemas, ya que el aseguramiento voluntario para trabajadores independientes puede incluir prestaciones médicas que la Continuación Voluntaria no proporciona.
¿Qué ocurrirá con quienes ya están inscritos a la Modalidad 40 o reciben una pensión?
Una de las principales inquietudes que han surgido entre los trabajadores es si las nuevas restricciones afectarán a quienes ya realizan aportaciones mediante la Modalidad 40. Al respecto, el IMSS aclaró que las personas inscritas antes de la entrada en vigor del acuerdo conservarán las condiciones de su contratación hasta que termine el periodo correspondiente.
La institución también señaló que las semanas y los salarios efectivamente cotizados y pagados mantendrán su reconocimiento para el cálculo de los derechos pensionarios futuros. De igual manera, quienes ya reciben una pensión obtenida mediante este mecanismo no enfrentarán una reducción automática de sus prestaciones como consecuencia del acuerdo.
Sin embargo, las personas que concluyan su periodo contratado y pretendan incorporarse nuevamente deberán considerar las condiciones que establece la nueva regulación. Esto hace especialmente importante revisar las fechas de vencimiento, la situación de aseguramiento y las alternativas disponibles antes de realizar cualquier trámite.
El Consejo Técnico instruyó a la Dirección de Finanzas del IMSS para desarrollar un análisis sobre los efectos de la Modalidad 40 en un plazo máximo de seis meses a partir de la emisión del acuerdo. Posteriormente, la Dirección Jurídica tendrá hasta seis meses adicionales, contados desde que reciba los resultados, para coordinar propuestas de modificación normativa que permitan atender los problemas identificados.
¿Sigue siendo conveniente la Modalidad 40 para mejorar la pensión?
La Modalidad 40 continúa siendo una alternativa legal para que determinadas personas mantengan sus cotizaciones después de dejar un empleo formal. Sin embargo, su utilidad depende de factores individuales como la edad, el número de semanas acumuladas, el régimen pensionario, el salario registrado y los recursos que cada trabajador puede destinar a las aportaciones mensuales.
El principal cambio es que las personas que planeaban incorporarse con un salario considerablemente superior al de su último empleo ya no podrán hacerlo bajo las condiciones que existían antes del 22 de octubre de 2026. Esto puede modificar de manera importante el resultado de estrategias de retiro que contemplaban incrementos salariales elevados durante los últimos años de cotización.
Por ello, especialistas en planeación pensionaria recomiendan realizar proyecciones individuales antes de contratar el esquema, especialmente cuando las aportaciones representan un esfuerzo económico considerable. También resulta conveniente comparar otras alternativas de ahorro e inversión para el retiro, como las aportaciones voluntarias a la AFORE o los Planes Personales de Retiro, considerando que estos instrumentos funcionan de manera diferente y no sustituyen directamente los derechos derivados del IMSS.
La revisión federal todavía se encuentra en una etapa de análisis, por lo que no es posible anticipar cuáles serán las disposiciones definitivas que podrían surgir de este proceso. Lo que sí han confirmado las autoridades es que la Modalidad 40 seguirá existiendo, pero bajo un escenario de mayor vigilancia financiera y con restricciones que obligan a replantear las estrategias de quienes buscan incrementar su futura pensión.





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