Acapulco de Juárez, Gro. – El Parque Nacional El Veladero, una de las principales reservas naturales de Acapulco, alberga al menos 12 especies de reptiles clasificadas en alguna categoría de riesgo, mientras el crecimiento de los asentamientos urbanos y los cambios de uso de suelo representan amenazas para la conservación de sus ecosistemas.
Integrantes del equipo de monitoreo de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) presentaron los resultados de sus trabajos de observación de fauna y vegetación, mediante los cuales documentaron la presencia de numerosas especies que habitan en las zonas altas del puerto y que desempeñan funciones importantes para el equilibrio ecológico de la región.
Durante una presentación realizada en el auditorio del antiguo Ayuntamiento de Acapulco, los investigadores Daniel Valente, Emi Pérez y Gretel Morales explicaron que las actividades de monitoreo permitieron identificar 29 especies de reptiles, de las cuales 14 son endémicas y 12 se encuentran dentro de alguna categoría de riesgo.
Los resultados muestran la importancia biológica de El Veladero, un espacio natural cuya conservación resulta fundamental no solamente para la fauna silvestre, sino también para las condiciones ambientales de Acapulco.
Cámaras de monitoreo revelan la biodiversidad que sobrevive en las zonas altas
Como parte de las investigaciones, el equipo instaló nueve estaciones con cámaras destinadas a registrar la presencia de animales en los polígonos Oriente y Poniente del parque nacional. Estos dispositivos permiten observar especies que difícilmente podrían detectarse mediante recorridos convencionales, especialmente aquellas que mantienen hábitos nocturnos o evitan la presencia humana.
Los registros confirmaron la existencia de armadillos, iguanas, mapaches, ocelotes, tigrillos, tlacuaches, venados y diferentes serpientes. Entre las especies documentadas destacan el ocelote (Leopardus pardalis), el yaguarundí (Herpailurus yagouaroundi), el oso hormiguero (Tamandua mexicana) y el tigrillo (Leopardus wiedii).
Los investigadores también identificaron al venado cola blanca (Odocoileus virginianus) como uno de los vertebrados con mayor presencia en los registros obtenidos durante las labores de observación.
Además de los mamíferos y reptiles, el monitoreo permitió documentar 40 especies de aves, entre ellas búhos, aguilillas, cardenales y otras aves características de los ecosistemas que rodean la bahía.
La diversidad vegetal también resulta considerable. Los especialistas contabilizaron 443 especies de plantas y flores distribuidas entre distintos tipos de selva y bosque de encino, ambientes que ofrecen refugio, alimento y condiciones de reproducción para numerosos organismos.
Estas cifras reflejan que las áreas naturales situadas alrededor de Acapulco conservan una riqueza biológica que frecuentemente pasa inadvertida para quienes observan los cerros únicamente como parte del paisaje urbano.
El crecimiento de las colonias de Acapulco incrementa la presión sobre la reserva de El Veladero
El Parque Nacional El Veladero cuenta con una superficie oficial de 3 mil 617.41 hectáreas y recibió su declaratoria de protección federal el 17 de julio de 1980. Su territorio comprende zonas montañosas que forman parte del entorno natural de Acapulco y contribuyen a regular procesos ambientales importantes para la ciudad.
Sin embargo, el crecimiento urbano ha transformado progresivamente diferentes sectores de las áreas colindantes, donde la construcción de viviendas, la apertura de caminos y las modificaciones de la vegetación alteran las condiciones del terreno.
La investigadora Celia Ramírez Aguirre, representante del Instituto Integral para la Gestión Social del Riesgo de Desastres y Cambio Climático, advirtió que los cambios de uso de suelo constituyen uno de los principales factores asociados con la erosión, el desgaste de las laderas y el aumento de la vulnerabilidad ambiental.
Durante su intervención recordó que en 2011 se desincorporaron 13 fracciones de la reserva para facilitar procesos de regularización de la tenencia de la tierra en 54 colonias donde habitan aproximadamente 42 mil personas.
La expansión urbana también plantea problemas relacionados con la seguridad de las viviendas construidas sobre terrenos inclinados. Cuando la vegetación desaparece y el suelo pierde parte de su estabilidad, las lluvias intensas pueden incrementar el riesgo de erosión y deslizamientos.
Los especialistas relacionaron esta problemática con las afectaciones que provocó el huracán John en septiembre de 2024, cuando las precipitaciones ocasionaron daños importantes en diferentes sectores de Acapulco.
La conservación de los ecosistemas, por tanto, no representa solamente una preocupación por las especies silvestres. También forma parte de las estrategias necesarias para disminuir riesgos ambientales y proteger a las comunidades.
Buscan ampliar las estrategias de protección ambiental en Acapulco
La Conanp ha desarrollado acciones de vigilancia para identificar posibles construcciones dentro del área natural protegida, con apoyo de corporaciones federales y estatales. Estas intervenciones buscan evitar nuevas afectaciones a los ecosistemas y atender actividades que puedan contravenir las disposiciones ambientales.
Paralelamente, las autoridades estudian la posibilidad de fortalecer la protección de otros espacios naturales de la región mediante la propuesta del Área de Protección de Flora y Fauna Sistema Marino Lagunar Acapulco-Coyuca.
El proyecto contempla una superficie aproximada de 238 mil 351 hectáreas de ecosistemas marinos, costeros, lagunares y de manglar, con el propósito de establecer mecanismos adicionales de conservación.
Aunque esta propuesta corresponde a un área diferente de El Veladero, ambas iniciativas forman parte de una discusión más amplia sobre el futuro ambiental de Acapulco y la necesidad de proteger los sistemas naturales que sostienen su biodiversidad.
Los resultados del monitoreo confirman que El Veladero continúa siendo un refugio para numerosas especies, algunas de ellas sujetas a categorías de protección. Sin embargo, su conservación dependerá de la capacidad de las autoridades y la sociedad para atender la expansión urbana, vigilar los cambios de uso de suelo y evitar un deterioro que podría afectar tanto a la fauna como a las propias comunidades del puerto.





Deja una respuesta