Tixtla, Guerrero. – A pocos días de que comience la celebración de Día de Muertos, productores de flores del municipio de Tixtla enfrentan dificultades para recuperar sus cultivos de cempasúchil y terciopelo, después de que las lluvias y el exceso de humedad favorecieran la aparición de hongos que afectan las raíces de las plantas.
La situación preocupa especialmente a los agricultores del paraje El Tezoquite, una zona tradicionalmente dedicada a la producción de flores y hortalizas, donde numerosas familias dependen de las ventas que realizan durante las celebraciones de finales de octubre y principios de noviembre.
De acuerdo con un reportaje publicado el martes 27 de octubre por Quadratín Guerrero, los productores trabajan para recuperar parte de la cosecha y evitar que las afectaciones reduzcan sus ingresos durante una de las temporadas comerciales más importantes del año.
Entre los agricultores afectados se encuentra Joel Tlalmanalco López, quien ha dedicado más de seis décadas al cultivo de flores en esta región y aprendió el oficio de sus padres y abuelos.
El productor explicó que, aunque habitualmente contar con agua suficiente representa una ventaja para sus terrenos, las precipitaciones de este año provocaron condiciones de humedad superiores a las necesarias para el adecuado desarrollo de las plantas.
Las lluvias afectan las raíces y ponen en riesgo las flores de Guerrero
El cultivo de cempasúchil requiere condiciones adecuadas de humedad, luz y drenaje para permitir que las plantas desarrollen raíces saludables y florezcan correctamente.
Cuando el suelo permanece saturado durante periodos prolongados, pueden presentarse condiciones favorables para organismos capaces de provocar enfermedades en las raíces.
Estas afectaciones pueden dificultar la absorción de agua y nutrientes, ocasionar marchitamiento y comprometer la calidad de las flores destinadas a la comercialización.
En El Tezoquite, los productores han identificado daños que relacionan con la presencia de hongos, por lo que comenzaron a aplicar tratamientos agrícolas con la intención de recuperar las plantas antes del corte.
Sin embargo, no se ha difundido un análisis fitopatológico que identifique la especie del microorganismo responsable ni una estimación oficial del porcentaje de cultivos afectados.
Por ello, todavía no es posible determinar la magnitud total de las pérdidas que enfrentarán los agricultores durante esta temporada.
El cempasúchil representa una importante fuente de ingresos para familias de Guerrero
La producción de flores constituye una actividad económica relevante para distintas comunidades de Tixtla, particularmente durante las semanas previas a Día de Muertos.
En localidades como El Tezoquite, El Santuario y Agua Zarca, numerosas familias trabajan durante meses para que sus cosechas coincidan con el incremento de la demanda registrado durante estas celebraciones.
El cempasúchil se encuentra entre las flores más representativas de la temporada, debido a su utilización en altares, ofrendas, arreglos y decoraciones de cementerios.
Junto con esta especie, los agricultores también producen flor de terciopelo y nube, utilizadas en distintas celebraciones tradicionales.
La venta de estos productos permite obtener ingresos que contribuyen al sostenimiento de los hogares y a la continuidad de las actividades agrícolas.
Por esta razón, las enfermedades que afectan los cultivos pueden representar pérdidas económicas que van más allá del valor de las plantas dañadas.
Los productores también deben considerar los gastos de preparación de terrenos, adquisición de insumos, mano de obra, transporte y comercialización.
La tradición de Día de Muertos también depende del trabajo agrícola
En Guerrero, como en buena parte de México, las flores de cempasúchil forman parte de las celebraciones con las que las familias recuerdan a sus seres queridos fallecidos.
Su característico color naranja y su presencia en los altares se relacionan con la creencia simbólica de que las flores permiten señalar el camino que siguen las almas durante su regreso.
Sin embargo, detrás de esta tradición existe una cadena productiva integrada por agricultores, trabajadores del campo, comerciantes y vendedores de mercados.
Durante los días previos al 1 y 2 de noviembre, la demanda aumenta considerablemente en diferentes municipios del estado.
Las condiciones meteorológicas pueden influir tanto en la cantidad de flores disponibles como en sus características y costos de producción.
Aunque las afectaciones registradas en Tixtla generan preocupación, todavía no existen datos suficientes para afirmar que provocarán un desabasto generalizado de cempasúchil en Guerrero.
Agricultores buscan salvar sus cosechas antes del corte
Mientras se aproxima el periodo de mayor venta, los productores afectados continúan aplicando medidas para intentar recuperar las plantas que todavía pueden comercializarse.
La atención inmediata resulta fundamental porque el valor comercial de las flores depende, en buena medida, de que lleguen a los mercados durante los días de mayor demanda.
Además del cempasúchil, algunos agricultores comenzaron a preparar cultivos destinados a celebraciones posteriores, como la flor de nube que esperan cosechar durante diciembre.
El caso de El Tezoquite evidencia la vulnerabilidad de las actividades agrícolas frente a las variaciones del clima y la importancia de contar con asistencia técnica para prevenir enfermedades vegetales.
Para los floricultores de Tixtla, la llegada de Día de Muertos no solamente representa una celebración cultural, sino también el resultado de meses de trabajo cuya rentabilidad puede depender de las condiciones registradas durante los últimos días antes de la cosecha.






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