Acapulco de Juárez, 7 de noviembre 2023 – La Ciudad de México es testigo de una conmovedora muestra de desesperación y solidaridad cuando alrededor de 100 damnificados por el devastador huracán Otis, provenientes de Acapulco, montaron el día de ayer por la noche un campamento frente a Palacio Nacional en el Zócalo de la ciudad. Su clamor: mayor apoyo para la reconstrucción de sus hogares y vidas destrozados por la furia del huracán.
«AMLO ¿cuándo vas a dar la cara?», resonó la pregunta en el aire, mientras los damnificados entonaban el Himno Nacional, haciendo un llamado al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, para que los escuchara y actuara en consecuencia.
La caravana de aproximadamente 200 personas partió desde Acapulco con la firme intención de llegar al Zócalo para visibilizar sus necesidades y desafíos tras el paso del huracán Otis. Sin embargo, su camino se vio bloqueado por elementos de tránsito y policías, quienes intentaron detener su avance hacia el epicentro del poder ejecutivo mexicano.

El intento de las autoridades por frenar a los manifestantes se intensificó cuando elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana implementaron un operativo con grúas y patrullas en la Avenida Juárez, lo que llevó a una detención abrupta de la caravana. Los damnificados de Acapulco, no obstante, no se dejaron amilanar y levantaron sus voces aún más alto, pidiendo que el presidente los escuchara.
«Cuando caminamos con usted, y usted no caminó con nosotros en el desastre que tenemos», afirmaron en un coro de voces cargadas de emoción y desesperación.
El presidente López Obrador respondió a la manifestación de los damnificados de Acapulco con descalificaciones, afirmando que «hay mucho oportunismo y politiquería». Estas palabras no hicieron más que encender la pasión de los afectados, quienes venían en busca de apoyo y solidaridad en un momento de extrema necesidad.
A pesar de los obstáculos, alrededor de 100 personas de la caravana lograron instalarse frente a Palacio Nacional, donde han decidido quedarse de manera indefinida hasta que sus demandas sean atendidas. La escena es una muestra vívida de la desigualdad y el sufrimiento que han experimentado las comunidades de Acapulco, quienes se sienten abandonadas en medio de la devastación causada por el huracán Otis.
La lucha de estos damnificados es un recordatorio de la importancia de la empatía y la solidaridad en tiempos de crisis. Mientras continúan su vigilia frente a Palacio Nacional, el país observa con atención, esperando que sus demandas sean escuchadas y que se brinde el apoyo necesario para la reconstrucción de Acapulco.





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