fbpx
El Plan del Zapote: la antesala de la Revolución Mexicana

El Plan del Zapote: la antesala de la Revolución Mexicana

Inició en Mochitlán, Guerrero, el movimiento armado para evitar la reelección del gobernador estatal. El llamado Plan de Zapote fue el primer antecedente de la Revolución Mexicana.

La Revolución Mexicana, podemos identificarlo como uno de los acontecimientos mas importantes de la Historia de México; ya que fue el movimiento que derrocó la dictadura de Porfirio Díaz la cual duró 35 años y que buscaba además mejores condiciones de democracia y derechos laborales; pero antes de que eso se suscitara, el Plan del Zapote fungió como una antesala de la Revolución Mexicana.

Algunos de los personajes importantes como Emiliano Zapata al sur del país, Francisco Villa, Álvaro Obregón y Pascual Orozco; al norte, pero sin duda encabezando el movimiento Francisco I. Madero fueron algunos de los personajes que participaron en favor de esta causa.

El Plan de San Luis fue el manifiesto creado el 6 de noviembre por Francisco I. Madero donde se convocaba al pueblo a levantarse en armas para el  20 de noviembre de 1910; pero a decir verdad ya comenzaban a surgir movimientos armados desde antes debido al descontento por la desigualdad social que se vivía.

El Plan del Zapote: la antesala de la Revolución Mexicana
El Plan del Zapote: la antesala de la Revolución Mexicana.

Tal es el caso del levantamiento que se desarrolló en Mochitlán, Guerrero el 21 de abril de 1901 donde Anselmo Bello, Castillo y Almonte proclaman el Plan del Zapote, la primera rebelión armada del siglo XX en contra de la dictadura del régimen porfirista.

Uno de los precursores de este movimiento es el médico, periodista y poeta, Eusebio Santamaría Almonte, bisnieto de José María Morelos y Pavón, nacido en Cutzamala, Guerrero, el 8 de mayo de 1869. Eusebio junto con otros jóvenes estudiantes fundaron el periódico “El Micrófono” y el “Eco del Sur” donde evidenciaban y criticaban la imposición de gobernadores por el régimen porfirista como lo era el caso de Antonio Mercenario.

En este grupo de jóvenes se encontraba el abogado Rafael Castillo Calderón quien representaba al movimiento opositor al dictador Porfirio Díaz; que ante el fraude electoral que le hicieron, se realizaron movilizaciones importantes en el estado. Esto obligo a la destitución del gobernador Mercenario y se nombra como interino a Agustín Mora que al poco tiempo se gano el repudio del pueblo Guerrerense. 

Lee también: AMLO escribe ¡Viva Zapata! en boleta de revocación de mandato

Castillo y Eusebio  se reunieron en la ciudad de Chilpancingo, Guerrero, a quienes a acompañaban decenas de hombres armados. Debido a la circunstancias, Castillo y Almonte se retiran a la hacienda de Don Anselmo Bello, en el poblado de Mochitlán.

Al percatarse de ello, Mora da aviso mediante una carta al Presidente Díaz, quien al enterarse da instrucciones a Victoriano Huerta para sofocar la insurrección. El 12 de abril, Huerta y 450 hombres salen rumbo a Guerrero los cuales arribaron al amanecer del 21 de abril a Mochitlán. 

En la hacienda de Don Anselmo ya se movilizaban  alrededor de 50 hombres y mujeres hacia el sur de Mochitlán; es ahí al pie de un Zapote que se proclama por primera vez, un plan en contra del régimen de Porfirio Díaz.

El enfrentamiento entre los insurrectos y los federales fue sangriento y debido a que se vieron superadas las tropas civiles por las del coronel Huerta, saquearon el poblado; capturaron como prisioneros a mas de 50 hombres, mujeres y niños, quienes fueron fusilados en la plaza central.

No pudiendo hacer mucho en este combate, el suceso desmorono la intención de sublevación y obligó a la desintegración de los dirigentes. Castillo huyó a la Ciudad de México al igual que Don Anselmo. Eusebio, aferrado a continuar el movimiento armado; se refugió en casa de su amigo Elías Ramírez en Mezcala quienes fueron arrestados y fusilados   el 5 de Junio de 1901.

“¡Soy inocente! ¡Mi delito es haber luchado en la prensa por la felicidad de Guerrero! ¡Ojalá que mi sangre haga feliz la felicidad de mi querido estado!” fueron las palabras de Eusebio Santamaría Almonte, valiente Guerrerense que, junto con otros, se atrevió a levantar la voz para exigir mejores gobernantes y mejores condiciones políticas; estableciendo las bases para el movimiento Revolucionario de 1910.

Total
24
Shares

Deja un comentario

Previous Post

Anfield dedica emotivo gesto a CR7 por muerte de su hijo

Next Post

Cae en CDMX novio de la mujer desaparecida en Acapulco

Related Posts