Apaxtla de Castrejón, Gro.- San Felipe de Ocote, Tlanipatlán y Liberaltepec del municipio de Apaxtla de Castrejón Municipio de la Región Norte de Guerrero, están totalmente abandonados desde hace siete años.
Las familias de estos pueblos, que ahora son fantasmas y que se ubican en lo alto de la sierra que colinda con Tierra Caliente, tuvieron que salir y dejar su patrimonio por temor la irrupción de grupos del crimen organizado
En un recorrido realizado por medios locales, se constató que la escuela Primaria y el Jardín de Niños, están en grave deterioro en su infraestructura; en los salones aun se encuentran libros de texto tirados y algunas butacas oxidadas.
La fachada de la comisaria de San Felipe de Ocote, se encuentra destrozada por los impactos de bala que presenta en ventanas, puertas y paredes.
De acuerdo a información de pobladores de Apaxtla, son aproximadamente 700 personas de San Felipe del Ocote, Tlanipatlán y Liberaltepec que, en el 2016, abandonaron sus hogares a consecuencia de la inseguridad y por temor de perder la vida a manos de gente armada que incursiono y se apodero de las localidades de la zona Norte y Tierra Caliente de Guerrero.
Han pasado siete años del desplazamiento forzado, las familias no han regresado a sus hogares y estos tres pueblos vecinos que se localizan en línea serrana de Apaxtla, permanecen completamente abandonados; son ahora un pueblo fantasma.
Los caminos hacia esos tres pueblos son completamente inaccesibles, por la maleza crecida y los deslaves de cerros que han dejado el paso de las lluvias.
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Las pocas personas que se quedaron en Liberaltepec viven con miedo y siempre alertas ante cualquier vehículo que llega a la comunidad.
Asimismo, en Tlanipatlán, comunidad que quedo en medio de la disputa de dos grupos delictivos, no se encontró a ninguna persona.
Además, en este pueblo, la mayoría de las casas construidas de adobe y algunas edificadas con material de cemento, permanecen abandonadas, con puertas y ventanas abiertas; algunas con manchas de que fueron incendiadas.
San Felipe del Ocotote, el pueblo más lejano se encuentra totalmente vacío. En los patios de las casas e incluso en las calles se pueden observar estufas y refrigeradores abandonados, oxidados que las familias decidieron dejar tras su salida. También se apreciaron algunos vehículos viejos y llenos de maleza.
Además, ahí se pueden encontrar chivos, vacas y caballos en las inmediaciones de los pueblos que quedaron solos a la deriva, después de que sus propietarios salieran huyendo del lugar.
De acuerdo con información del grupo de autodefensa de la Tecampanera, las familias que se desplazaron de estas tres comunidades se refugiaron en Teloloapan, donde el pasado 8 de enero protestaron en la carretera para exigir garantías de retorno a sus hogares.
También, otras familias se mudaron a otros municipios, incluso fuera de Guerrero, en el estado de Morelos.
Dichas familias esperan que las autoridades estatales, federales y municipales, volteen los ojos a estos pueblos y ayuden a las familias a volver a sus hogares que cada día que pasa continúan deteriorándose; de igual forma que vuelva la paz que tanto anhelan en los pueblos de los municipios de Teloloapan, Apaxtla y Cuetzala del Progreso.













Con información de NMás Guerrero.





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