México. 15 de julio 2024.-El discurso del expresidente Donald Trump en un mitin en Butler, Pensilvania, este sábado por la noche comenzó igual que en decenas de mítines anteriores: sus asistentes corearon «¡USA! ¡USA!» y Trump aplaudió y señaló caras entre la multitud antes de subir al atril.
A unos 150 metros al norte del expresidente, un hombre armado subía al tejado de un edificio fuera del perímetro de seguridad del mitin.
Llevaba consigo un arma de tipo AR. A los seis minutos del discurso del expresidente, el hombre armado apuntó a Trump y apretó el gatillo.
Lo que ocurrió a continuación fue tan milagroso como histórico. El pistolero, identificado posteriormente por el FBI como Thomas Matthew Crooks, de 20 años, efectuó varios disparos, incluido uno que, según Trump, le rozó la oreja. Trump se tiró al suelo.
Cinco agentes del Servicio Secreto corrieron hacia el escenario y cubrieron al expresidente, mientras el pop-pop de otras dos ráfagas de disparos sonaba por todo el recinto del Butler Farm Show.
Abaten al atacante
Cuarenta y tres segundos después del primer disparo, un agente del Servicio Secreto dijo que el atacante había caído. Trump, con la oreja y la cara ensangrentadas, se puso en pie.
Levantó el puño en una pose desafiante e icónica hacia sus seguidores para hacerles saber que estaba bien antes de que los agentes lo sacaran del escenario y lo metieran en su todoterreno.
Al menos tres asistentes al mitin recibieron disparos, uno de los cuales murió. La rápida intervención del Servicio Secreto evitó lo que podría haber sido una tragedia mayor.
«Fue un acto de valentía y profesionalismo», declaró uno de los agentes, elogiando a sus compañeros por su respuesta rápida y decisiva.
Se genera debate sobre elecciones en EUA
El incidente ha generado un amplio debate sobre la seguridad en los eventos políticos y la polarización creciente en Estados Unidos.
Mientras tanto, los seguidores de Trump han manifestado su solidaridad y apoyo, y muchos de ellos lo consideran una prueba más de la lucha que, según ellos, enfrenta el expresidente.
La investigación del FBI sobre las motivaciones del atacante está en curso. Crooks, de 20 años, no tenía antecedentes penales conocidos, y las autoridades están revisando sus actividades y asociaciones para determinar si actuó solo o fue influenciado por terceros.
La seguridad en futuros eventos políticos probablemente se incrementará como resultado directo de este atentado.
El expresidente Trump, tras recibir atención médica, declaró a través de sus redes sociales que se encuentra bien y que no permitirá que actos de violencia lo amedrenten.
«Seguiremos adelante, más fuertes que nunca», afirmó, prometiendo volver a la campaña con más fuerza y determinación.
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El incidente en Butler será recordado como un momento crítico en la historia reciente de Estados Unidos, subrayando la necesidad de medidas de seguridad más estrictas y un diálogo nacional sobre la violencia y la política.







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