Acapulco de Juárez, Gro. – Integrantes de la comunidad artística y cultural independiente de Acapulco rechazaron la reducción del Festival Internacional La Nao 2026 a solamente tres días de actividades y exigieron que el Ayuntamiento transparente el destino de los recursos destinados a cultura, después de los ajustes presupuestales anunciados por la administración de la presidenta municipal Abelina López Rodríguez.
Durante una conferencia de prensa celebrada el jueves 5 de noviembre en el teatro Domingo Soler, representantes del sector cultural cuestionaron que el gobierno municipal pretenda realizar una edición austera de uno de los encuentros artísticos más representativos del puerto, cuyo presupuesto estimado rondaría los dos millones de pesos.
Los inconformes señalaron que el recorte modifica sustancialmente las condiciones del festival y denunciaron que las autoridades no han explicado con suficiente claridad cómo se distribuyeron los recursos destinados a las actividades culturales durante 2026.
Además de solicitar una revisión del presupuesto, los participantes exigieron la destitución del director municipal de Cultura, Christopher Brito Salgado, y plantearon la posibilidad de organizar un encuentro cultural alternativo si no obtienen una respuesta satisfactoria.
La Nao pasaría de cinco a tres días de actividades
El artista teatral Rodolfo Rolando Soto Martínez explicó que la comunidad cultural considera insuficiente la propuesta que presentó recientemente el Ayuntamiento para mantener el festival.
De acuerdo con la información que proporcionó, la administración municipal pretende reducir la duración del encuentro de cinco a tres días y desarrollar una programación integrada principalmente por artistas locales.
Aunque la participación de creadores acapulqueños constituye una parte importante de la vida cultural del puerto, los inconformes consideran que la modificación altera la naturaleza internacional del encuentro y reduce sus posibilidades de intercambio artístico.
Los representantes recordaron que La Nao surgió como una actividad vinculada con la historia de Acapulco y sus relaciones culturales con otras regiones del mundo.
El festival recupera la memoria de la antigua ruta comercial del Galeón de Manila, que durante siglos conectó al puerto con Filipinas y permitió el intercambio de mercancías, personas y expresiones culturales entre América y Asia.
Por esta razón, los artistas consideran que el encuentro debe mantener una programación capaz de reflejar esa diversidad histórica y ofrecer espacios para diferentes disciplinas.
La controversia surgió después de que Abelina López Rodríguez advirtiera que las dificultades financieras del Ayuntamiento, relacionadas con una deuda fiscal de aproximadamente 232 millones de pesos, comprometían la realización de actividades culturales.
Posteriormente, el gobierno municipal anunció que La Nao continuaría mediante un formato reducido, decisión que provocó nuevas inconformidades.
Cuestionan el destino de más de 41 millones de pesos para cultura de Acapulco
Los participantes señalaron que el presupuesto municipal de 2026 contempla aproximadamente 41 millones de pesos para el programa cultural, una cifra que consideran necesario revisar para conocer cómo se distribuyeron y ejercieron los recursos.
Rodolfo Soto también explicó que existe una partida de alrededor de 10 millones 441 mil pesos destinada a diferentes festivales y acontecimientos culturales, sin que los documentos consultados por los promotores permitan identificar claramente cuánto corresponde a La Nao.
Desde la perspectiva de los inconformes, esta falta de desglose dificulta determinar si la reducción anunciada responde exclusivamente a la situación financiera del Ayuntamiento o si existen decisiones administrativas que requieren una explicación adicional.
Los representantes solicitaron una auditoría que permita establecer las cantidades aprobadas, comprometidas y ejercidas durante el año.
Sin embargo, las cifras generales mencionadas por los artistas no deben confundirse con un presupuesto exclusivo para el Festival La Nao, debido a que el propio señalamiento reconoce que los recursos contemplan otras actividades.
La revisión tendría que precisar qué partidas estaban destinadas específicamente al encuentro, cuáles corresponden a otras iniciativas culturales y qué modificaciones presupuestales aprobaron las autoridades.
Piden destituir al director de Cultura e instalar un consejo municipal
Además de la revisión financiera, los promotores culturales exigieron la salida de Christopher Brito Salgado, director municipal de Cultura, a quien responsabilizan de no haber defendido adecuadamente los recursos necesarios para desarrollar las actividades del sector.
Estas acusaciones corresponden a los señalamientos de los inconformes y no constituyen una resolución administrativa que establezca responsabilidades del funcionario.
Los participantes también solicitaron la instalación del Consejo Municipal de Cultura, organismo que consideran necesario para garantizar espacios de participación de artistas y representantes comunitarios en las decisiones relacionadas con las políticas culturales del Ayuntamiento.
Entre sus observaciones, cuestionaron los procedimientos utilizados para seleccionar a los participantes del festival y la falta de información pública sobre los criterios de evaluación y las personas encargadas de revisar las propuestas.
Los promotores sostienen que una política cultural debe contar con mecanismos de transparencia que permitan conocer cómo se distribuyen los recursos y cuáles son los objetivos de cada actividad.
Plantean acciones legales y un festival ciudadano
Ante la falta de acuerdos, integrantes de la comunidad artística anunciaron que analizan mecanismos jurídicos para defender sus derechos culturales y solicitar información sobre el manejo presupuestal.
También plantearon organizar un festival ciudadano independiente, siguiendo experiencias desarrolladas en otras localidades cuando surgieron desacuerdos entre los gobiernos y los sectores artísticos.
Esta posibilidad todavía se encuentra en una etapa de propuesta, por lo que no existe una programación confirmada para un encuentro alternativo.
Mientras tanto, el gobierno municipal mantiene su intención de realizar una versión reducida de La Nao, aunque todavía deberá ofrecer detalles definitivos sobre la programación y los recursos disponibles.
La controversia deja abierto un debate sobre la continuidad de los proyectos culturales, la planeación presupuestal y la participación de los artistas en las decisiones públicas.
Para los promotores, el problema no se limita a la duración del festival, sino que involucra la necesidad de garantizar que Acapulco conserve espacios artísticos permanentes y que los recursos destinados a cultura se administren con transparencia.






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